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jueves, 28 de enero de 2016

Consejos para que tus hijos eviten a los depredadores sexuales en la Red


En el día de la Protección de Datos, la edición digital del periódico ABC nos ha obsequiado con este artículo basado en el capítulo de Internet Negro (Ed. Temas de Hoy, 2015) dedicado a desenmascarar los riesgos del grooming: 


Foto: http://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-consejos-para-hijos-eviten-depredadores-sexuales-201601272324_noticia.html


El subtítulo de la noticia no deja lugar a dudas: "El grooming o intercambio de fotos con desconocidos es uno de los delitos más peligrosos que existen".

El groomer, llamémosle "normal", se crea un perfil falso en la red social frecuentada por jóvenes que goce de mayor popularidad, busca menores que no estén siendo adecuadamente supervisados, para tras recabar toda la información personal necesaria y tras un proceso de seducción que puede durar días o semanas, pedirle fotografías o video de contenido íntimo, donde sea el propio menor el protagonista.

Una vez que obtiene la primera fotografía o video, comienza el verdadero calvario, la sextorsión, por la que van a pedir más y más material como el que han recibido, bajo todo tipo de amenazas y presiones. O lo que es peor, van a exigir qué es lo quieren ver: qué posturas o conductas quieren ver, incluso con plazos estrictos de entrega. O de lo contrario le pueden decir frases como: "atente a las consecuencias, todo lo que tengo lo voy a publicar en Internet y lo verá todo el mundo".

Este comportamiento ya de por sí delictivo y reprochable, no es lo peor. Existe otro tipo de groomers más peligrosos y sin ningún tipo de escrúpulo, que van a querer concertar una cita a ciegas, física y real, con el menor sextorsionado. Sin duda, nada bueno tiene que ocurrir en una cita de este tipo, lejos de la mirada de ningún adulto responsable que pueda velar por la seguridad del menor.

Este video que usamos en nuestras presentaciones, lo deja bien claro hasta qué punto los menores no son conscientes de los peligros que corren y cuanto se pueden llegar a exponer a posibles groomers y pederastas:




No ha sido casualidad que en la última reforma del Código Penal (LO 1/2015) el legislador haya ampliado la regulación del Grooming de la siguiente forma:


Ya se tipificaba el childgrooming (art. 183 ter) que supone el acoso de adultos a través de las TIC hacia menores de 13 años para de obtener fotografías o vídeos de contenido íntimo y con el fin de conseguir un encuentro físico real en el que abusar del menor. Con la nueva regulación se aumenta la protección de los menores frente a los abusos cometidos a través de internet y las TIC, debido a la facilidad de acceso y el anonimato que proporcionan, con un nuevo apartado en el artículo 183 ter destinado a sancionar al que a través de medios tecnológicos contacte con un menor de 15 años y realice actos dirigidos a embaucarle para que le facilite material pornográfico o le muestre imágenes pornográficas.
La seguridad total no existe en Internet, pero podemos hacer muchas cosas para mejorarla, para implantar una verdadera política de prevención de riesgos tecnológicos, para ello toma nota de los consejos que te proponemos en Internet Negro (pág. 88) para prevenir y evitar el grooming y que igualmente aparecen en el artículo de ABC Familia:


1. Establecer con los menores normas adecuadas y consensuadas sobre el uso de internet. Es fundamental regular horarios, lugares de conexión, formas de supervisión, gestión de contraseñas, etcétera. Para ello te puede ayudar elaborar una especie de «contrato familiar» con cláusulas claras, pero recuerda que tanto menores como adultos deben firmarlo y responsabilizarse de su cumplimiento.
2. Informa a los menores sobre los ciberdelitos que se producen en la red, como el «grooming», y de los principales riesgos on line. No nos cansaremos de repetir que la mejor herramienta tecnológica para la prevención es una buena educación. Recuerda que tarde o temprano los menores estarán fuera de tu control y que se conectarán a internet desde otros ordenadores o desde dispositivos que no están a tu alcance directo, como smartphones, tablets, o relojes inteligentes.
3. Conoce las redes sociales en las que los menores a tu cargo están registrados y los amigos que tienen agregados. Ocúpate de conocer también las webs que visitan, qué hacen en ellas, para qué las visitan (recuerda que un "para qué" resulta menos inquisitivo e intimidador que un "por qué"), qué información personal han dado, qué permisos de geolocalización han ofrecido, etc.
4. Fomenta un diálogo adecuado que, a su vez, generará confianza. Solo así los menores a tu cargo acudirán a ti cuando tengan algún problema. No tengas miedo de hablar con ellos sobre internet, sexo, ciberdelitos, etc. Recuerda que, aunque los nativos digitales sepan más de Internet que nosotros, no saben más de la vida.
5. Pregúntate si conoces a todos los amigos que los menores a tu cargo tienen agregados en sus redes sociales y si verdaderamente sabes quienes son. Recuerda que los «groomers» se hacen pasar por menores.
6. Convénceles de que en ningún caso queden en persona con «amigos» a los que solo conozcan por Internet. 
7. Fomenta que desarrollen un pensamiento crítico basado en pensar antes de publicar, ya sean fotos, videos, o comentarios que puedan perjudicarles. Haz que el menor se plantee esta sencilla pregunta: ¿Cuanto te disgustaría, del 1 al 10, que esa foto la viera todo el mundo que conoces?
8. Evita que los menores envíen fotografías o videos propios sin tu supervisión. Dependiendo de la edad, es fundamental -siempre es recomendable- saber a quién los envían y cuál es su contenido. En el caso de adolescentes de 16 años o más, creemos que la educación digital debería haberse iniciado tiempo atrás, pero en el de lo menores de 13, la supervisión y el control es crucial, pues aún no se han ganado la libertad de disponer de su propia imagen. De hecho, ni siquiera la ley les concede ese derecho, que se obtiene a partir de los 14 años (la edad mínima para poder configurarse un perfil en una red social).
9. Fomenta el uso de los dispositivos con conexión a Internet desde las zonas comunes de tu casa De esta forma los miembros de la familia compartirán experiencias como usuarios en la red con mayor transparencia y confianza recíproca. Instalar el ordenador en una zona común es una norma de seguridad inicial y básica.
10. Supervisar la utilización que hacen los menores de dispositivos con cámara integrada, como tablets y smartphones. Interésate por saber con quien se conectan y recuerda que la escasa o nula vigilancia de estos dispositivos con cámara es otro de los principales factores de riesgo.
Recuerda que en Internet, todo el mundo miente. Solamente una formación adecuada en padres, educadores y en los propios menores, les darás a todos las herramientas suficientes para hacer frente a groomers y otros riesgos.
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jueves, 20 de noviembre de 2014

Grooming: una realidad que supera la ficción.

Es difícil detectar e identificar a los autores del grooming. Suelen ser hombres que adoptan importantes medidas de seguridad para dificultar la investigación policial, pero hay casos como los que describíamos en Tranki pap@s, basados en hechos reales al igual que en las películas, en los que se ha podido localizar al groomer pese a vivir a cientos de kilómetros de distancia de su víctima. Queremos recordarlo porque los errores de prevención que cometían nuestros protagonistas Jacinto y Jeni, un padre muy analógico y su hija, que a pesar de tener padre y madre es una huérfana digital de 13 años, siguen siendo los más habituales. 



"Una mañana en la que el teléfono de nuestro despacho no nos daba tregua, se personó en la comisaría Jacinto junto con su hija Jeni, de trece años. Se le notaba algo más nervioso que de costumbre, hablaba de manera atropellada y vino directo a nuestra mesa sin dar rodeos. Desde el primer momento nos pareció extraño que fuera acompañado de su hija, pues era un día de entre semana y estábamos en horario escolar. Tras intercambiar los correspondientes saludos de cortesía, Jacinto explotó sin que nos diera tiempo a preguntarle por el motivo de su visita. En apenas unos segundos, nos relató cómo la noche anterior se había enterado de que su hija había estado chateando durante meses con un supues- to amigo de dieciséis años a través «de esos programas de ordenador que a mí ni me van ni me vienen.

Pero el problema no era que su hija hubiera estado chateando con un amigo por Internet. Jeni le había contado que había cono- cido a aquel chico un día a través de una red social de adolescen- tes, que no lo conocía de antes, pero que había visto que era amigo de una amiga de ella, por lo que no había desconfiado y  habían comenzado a hablar enseguida. El amigo llevaba meses pidiéndole a Jeni, de forma muy insistente, fotos donde se le viera alguna parte del cuerpo desnuda, preferiblemente partes íntimas (al propio Jacinto le daba vergüenza hablar de aquello).

Según Jacinto, su hija menor le había contado que, en un pri- mer momento, se había hecho alguna foto en la que apenas se le veía nada y que se las había mandado al chico como parte de un juego a través de Messenger. Pero como la insistencia del joven era bastante y como ya había recibido algunas fotografías de Jeni, él había empezado a presionarla para que le enviara más fotogra- fías e incluso vídeos en los que el contenido fuera más fuerte o, en todo caso, para que accediera a tener una cita con él.

Cuando el asunto comenzó a írsele de las manos, Jeni prefirió no decirle nada a su padre, pues sabía que se enfadaría bastante y terminaría dando gritos por toda la casa reprochándole lo que había pasado, además de que le quitaría el ordenador del dormito- rio y la dejaría sin Internet. Temía que se le acabaran el Messenger y el Tuenti. De ese modo, durante varios meses Jeni había estado haciéndose fotos con una cámara digital y grabando vídeos de contenido íntimo para mandárselos a ese amigo pesado que había conocido por Internet. Y todo ello siempre bajo las amenazas de que si no continuaba enviándole más material de ese tipo colgaría en alguna red social o en algún blog todo lo que tenía de ella para que la gente lo supiera, con la consecuente vergüenza y disgusto para sus padres, pues nadie sabía nada de ese extraño juego al que había estado sometida. Al principio había accedido a las peticio- nes por curiosidad, y después, por miedo, a las amenazas de las que era víctima, reconoció Jeni.

Como todo tiene un principio y un fin, llegó el día en el que la menor no aguantó más la situación de acoso a la que estaba some- tida por su «amigo». Ya no deseaba enviarle más fotos ni vídeos, no se sentía bien, pero él no dejaba de acosarla con sus amenazas  e intentos de quedar con ella. Jeni rompió a llorar y le contó a sus padres todo lo ocurrido.

Tras la conversación en la que Jacinto nos expuso los hechos, nos contó que no daba crédito a lo ocurrido durante aquellos meses, pues ni él ni su mujer se habían percatado de nada. En aquella ocasión Jacinto estaba hundido, frustrado como padre; no entendía cómo había podido ocurrir algo así en su propia casa. Iracundo con su hija, tratamos de calmarlo y hacerle ver que la responsabilidad de aquella situación era plural, que Internet es la calle en la que nuestros hij@s pasan gran parte de su tiempo y que en ella, como en todas las calles, hay gente peligrosa. Jacinto se marchó aquella mañana con una copia de la denuncia que ini- ció nuestra exitosa investigación. Creemos que también se llevó una toma de conciencia sobre qué debería hacer como padre de una niña de trece años en el siglo XXI."

Páginas 76-78, Tranki pap@s, cómo evitar que tus hijos corran riesgos en Internet. Ed. Oniro. 2012.

Enlaces relacionados:

http://trankipapas.blogspot.com.es/2012/05/como-reconocer-un-caso-de-grooming-o.html

martes, 27 de mayo de 2014

Internet es innegociable para los hijos pero debemos guiarlos.

Aquí tenéis el artículo publicado en el periódico IDEAL de Granada que resume perfectamente todo lo que hablamos en la conferencia del pasado 15 de mayo que tenía como tema los riesgos de Internet para los menores, conferencia organizada por la Escuela de Padres del periódico IDEAL, en la que participamos los autores de Tranki Pap@s Pere Cervantes y Oliver Tauste, junto con el Juez de Menores Emilio Calatayud y el periodista Carlos Morán.
 
 
 
Parece que todos estamos de acuerdo en que el uso de Internet por parte de los menores es algo inevitable, la propia sociedad en la que vivimos nos impone estas nuevas formas de comunicación si no queremos quedarnos aislados. Es más, el futuro social y profesional de los menores está estrechamente ligado a la gestión de su identidad virtual, de sus habilidades y destrezas con las TIC. Pero lo que sí son evitables son la multitud de riesgos a los que pueden quedar expuestos los menores si no regulamos el uso que hacen de la Red.
 
 
En esta conferencia hemos podido explicar en qué consisten los principales riesgos que acechan a los menores en la Red, incidenciendo en que  hay menores víctimas y menores verdugos, en los riesgos derivados del uso y abuso de las Redes Sociales y de programas de mensajería instantánea como Whatsapp, Line o Telegram, en qué es un groomer y cómo actúa en Internet, en qué consisten peligros como el ciberbullying, sexting o hacking, tan frecuentes entre menores y cómo estar prevenidos ante ellos tanto padres, como educadores y por supuesto, los propios menores, ya que pensamos que su seguridad comienza en ellos mismos, en que sepan los peligros de la Red, cómo detectarlos y cómo reaccionar de forma adecuada.
 
 
 
Uno de los asistentes nos preguntó: "¿Cómo le explicas a tu hija que tiene que mentir en su edad para crearse un perfil en facebook?". Esta pregunta se la han podido plantear muchos padres en el momento de dar de alta un perfil en Facebook por ejemplo, ya que la edad legal para que un menor pueda disponer de su imagen en la Red son los 14 años. De ahí que muchas Redes Sociales no permitan el acceso a menores de esa edad como medida de seguridad impuesta por los administradores de dichas Redes. No obstante parece insuficiente ya que los menores solo tienen que mentir en su edad verdadera y reflejar que han nacido varios años antes del año real.  Nuestra respuesta fue clara: La norma está para cumplirse aunque en algunos casos es un «pecado menor» saltársela ya que crear un perfil en una Red Social por un menor de entre 11 y 13 años puede ser la oportunidad perfecta para que los padres comencemos a supervisar los pasos de nuestros hijos en la Red. «Si le ayudas a tu hija a crear su perfil, estás abriendo la puerta a entrar juntos en ese mundo y a ser tú el que la guíe».
 
 
Por otra parte vemos necesario que se implante una verdadera conciencia de seguridad en Internet, para lo que sería de gran ayuda si el sistema educativo incorporase una asignatura, actividad, taller o como se quiera denominar, que enseñase a los menores a protegerse de los riesgos de Internet desde bien pequeños, al igual que se enseñan otras materias socio culturales, como la seguridad vial.


 

 

 
 
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Formación: Las charlas de Tranki Pap@s.
Edúcate para educar.

lunes, 8 de abril de 2013

¿CÓMO PUEDE SER QUE ALGUIEN ACOSE A 300 MENORES EN LA RED ... SINDARNOS CUENTA?

Hace menos de una semana que aparecía en numerosos medios de comunicación la escalofriante noticia de que la Policía había detenido a un hombre como posible autor de acoso sexual a 300 menores a través de Internet. El detenido se hacía pasar por menor en Internet utilizando las herramientas de la web 2.0, concepto que ya explicamos en el manual TRANKI PAP@S pero para que a nadie le pille de sorpresa, de forma resumida este concepto representa a las redes sociales, blogs, chats y demás aplicaciones que permiten al usuario compartir en la Red toda la información quiera, consumir contenidos y a su vez crearlos para compartirlos con sus contactos y resto de navegantes. Tras ganarse la confianza de las menores, les hacía propuestas de índole sexual y les molestaba enviando fotografías de poronografía. Los delitos de los que se le acusa pueden poner la carne de gallina a cualquier padre: exhibicionismo, corrupción de menores y pornografía infantil. 300 menores acosadas, sin salir de su casa, con tan solo un ordenador y una conexión a Internet.
Los que ya nos leéis sabréis que se trata de otro caso de grooming en el que un adulto lleva a cabo todo un proceso de seducción y acoso a través de las TIC sobre menores de edad que puede durar semanas o incluso meses. El groomer comienza su acecho confeccionándose un perfil en alguna red social frecuentada por adolescentes, simulando ser otro menor de edad. Poco a poco va ganándose la confianza de menores que navegan desatendidos por sus padres, sin ninguna supervisión o como poco, bajo una supervisión poco eficiente. Pronto comenzará a pedirles fotos o videos de carácter íntimo, todo parecerá muy normal, muy divertido, "es como un juego" suelen decir a sus víctimas. Hasta que consiga la primera foto o video sexual real, a partir de ahí comienza un verdadero calvario para los menores, la sextorsión ... han caído en las redes del groomer y ya no van a poder salir, al menos no sin pedir ayuda. Mientras sus padres o educadores, ajenos a lo que ocurre, no pueden ni sospechar el alcance del problema. Son padres analógicos en algunos casos, en otros sencillamente pasan del asunto.
Algunos de los síntomas más habituales que pueden ayudarnos a detectar que un menor de nuestro entorno está sometido a grooming son los siguientes:
- Modificación de rutinas de forma inexplicable.
- Disminución del rendimiento escolar.
- Cuadros de ansiedad.
- Pérdida de confianza en sí mismos.
- Aislamiento familiar y social repentino.
- Actitud hostil con padres y familiares.
Pere Cervantes, coautor de Tranki Pap@s, lo ha explicado en Aragón Radio 2 el mismo día que salió la noticia. Las conclusiones a la finalización de la entrevista son sencillas: los menores no están lo suficientemente vigilados en Internet y es necesario una mayor toma de conciencia por padres y educadores para combatir este problema. 
Aquí tenéis los archivos para escuchar la entrevista:
La noticia completa:
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lunes, 4 de febrero de 2013

Menores de hoy: Del tablero a la tablet.


Una vez más el programa La Noche de Cope nos ha dado la oportunidad de explicar cuales son los principales riesgos que corren los menores en Internet. En esta ocasión hacemos hincapié sobre el uso que hacen los menores de dispositivos tecnológicos como tablets, smartphones o videoconsolas, todos ellos con conexión a Internet y que han sido el regalo estrella de muchos niñ@s estas Navidades.
Aunque cualquier padre desea lo mejor para sus hijos, regalar a un menor de 11 o 12 años un smartphone con conexión libre a Internet y a redes sociales (de menores o adultos), es un tema delicado que podría dar mucho debate sobre su conveniencia o no. Pero más que debatir si los menores están preparados para asumir el uso correcto de esta esta tecnología a cierta edad, queremos invitar a reflexionar si los padres que lo han regalado saben lo que están regalando. Es decir, si saben como funciona, las posibilidades que tiene, qué es capaz de hacer un menor con este tipo de objetos y lo más importante, le han explicado al menor/es los riesgos que tiene. No olvidemos que un smartphone, se lleva en el bolsillo pero a pesar de su reducido tamaño, son verdaderos ordenadores con conexión a Internet, con múltiples aplicaciones y con los que pueden contactar con cualquier personas usando whastapp, redes sociales o correo electrónico. Hasta juegos como Apalabrados permite buscar adversarios de forma aleatoria a quienes no conoces de nada, además de tener la opción de chatear con el rival.
Sobre los consejos de seguridad que podemos aportar, no hay recetas mágicas, ni soluciones universales. Más bien se trata de medidas de seguridad de sentido común en las que debe primar la comunicación y la educación sobre las TIC y sus riesgos, antes que cualquier otro tipo de medida restrictiva.
 
Estas son algunas de las medidas de seguridad que como padres podemos establecer respecto al uso de smarphones y tablets:
 
CONTROL PARENTAL: es fundamental hacer uso de programas de control parental. También los hay para estos dispositivos portátiles, como Family Safety (AVG), Safe Browser (KARPERSKY) o Navegan Seguros. Son muy fácilmente instalables y de sencilla configuración. Si no sabes hacerlo, recurre a algún familiar de confianza que te enseñe, no te limites a ti mismo.
 
HORARIOS: establece un horario para el uso de tablets y smartphones. Puedes limitar su utilización durante el tiempo de comer y cenar, durante las horas de estudio y así como por la noche.
 
CONTRASEÑAS: vigila que las contraseñas que emplean sean seguras y que no las compartan con nadie, ni siquiera con otros menores aunque sean amigos.
 
NORMAS: establece normas sobre el uso de Internet, tablets y smartphones. Es preferible que queden plasmadas por escrito en un lugar de fácil consulta. Mejor si son consensuadas por todos los miembros de la familia. De este modo no será una imposición, si no un acuerdo que debemos respetar. Pero recuerda ... todo no es negociable.
 
EDUCACIÓN: habla con ellos abiertamente sobre los riesgos de Internet y la responsabilidad que supone hacer uso de smartphones y tablets. Por ejemplo, explícales que en Internet hay ciberacosadores y que ante cualquier cosa que les desagrade, recurran a sus padres u otro adulto de confianza.
 
COMUNICÁCIÓN: habla con tus hij@s sobre lo que hacen con su smartphone o tablet, interésate por las aplicaciones que utilizan tus hij@s, las redes sociales en las que están presentes, los amigos que tienen y de qué los conocen. Mucho cuidado con los amigos virtuales que no conocemos los padres y sus peticiones (fotos, videos), podría ser un groomer.
 
 
Os dejamos el enlace a la entrevista (a partir minuto 3):
 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Los menores "defraudados" en Internet


Además de los riesgos de Internet que afectan de forma muy específica a los menores, como el ciberbullying, grooming, hacking o sexting, la Red tiene muchos más riesgos que deberíamos conocer todos los usuarios de las TIC.  Es el caso de los fraudes o estafas a través de Internet. No creáis que los menores son ajenos a estos riesgos. Pensad que vivimos en un mundo cada día más globalizado, interconectado, en el que los niñ@s de hoy son los adultos de mañana. De su buena EDUCACIÓN y FORMACIÓN en todos los ámbitos, incluido el tecnológico, depende su futuro y el nuestro.

Los autores de TRANKI PAP@S estamos convencidos de que una buena formación digital para los menores pasa por enseñarles otro tipo de delitos como los fraudes on line más habituales. Os podemos asegurar que también hay menores que son estafados en la Red, por ejemplo al querer comprar algo on line por lo que han pagado y nunca recibirán. Menores que han picado en falsas ofertas de trabajo que circulan por Internet, o menores cuyos datos de identidad y bancarios han sido utilizados sin su consentimiento para cometer estafas u otros delitos tecnológicos cuyo alcance se puede llegar a cualquier parte del mundo.

Entre los fraudes informáticos más habituales encontramos los delitos de estafa cometidos a través de técnicas de ingeniería social, que explicaremos brevemente más adelante. Aunque no es la única forma, ya que cualquiera de los usuarios que navegamos en Internet estamos expuestos a que nuestros datos de identidad o bancarios sean captados a través de técnicas de manipulación de datos o de programas espía, con el fin de ser utilizados para la obtención de un lucro ilícito. En el delito de Estafa caben gran cantidad de modalidades de defraudación, las más habituales son:
 
FISHING.
FISHING CAR.
SKIMMING O CARDING.
SCAM.
FARMING.
ESTAFAS EN PÁGINAS DE COMPRA - VENTA POR INTERNET.

Los fraudes por Internet pueden afectar igualmente a menores de edad, quienes dependiendo de su edad, hacen un uso de la Red más avanzado, similar al de cualquier adulto. No es difícil imaginar que jóvenes de 17 años o menos realicen búsquedas en Internet de smartphones de segunda mano, tablets o portátiles de oferta, que busquen precio de viajes en varias webs para realizar una comparativa, o sencillamente que inicien la búsqueda de su primer trabajo a través de Internet. Para todo ello van a utilizar sus datos de identidad, cuentas de correo electrónico y perfiles creados en redes sociales (al igual que lo haría un adulto). Igualmente pueden ser usuarios de tarjetas bancarias, pueden acceder a páginas de compra-venta o de subastas on line. Por todo ello estamos convencidos de que si conocemos los fraudes más habituales, podremos evitar en mayor medida ser víctimas de una estafa y por supuesto, estar lo suficientemente preparados para advertir a los menores a nuestro cargo sobre estos riesgos y evitar que ellos también sean víctimas.
 
Los engaños diseñados para llevar a cabo estos fraudes son muy variados. Utilizan en gran medida de las técnicas de ingeniería social. Estas técnicas aprovechan que dentro de la condición humana se tiende a confiar, a creer en aquello y aquellos que captan nuestra atención. Un ejemplo es recibir un correo electrónico procedente de una entidad bancaria, en el que bajo cualquier pretexto (relacionados con la seguridad o el haber recibido un premio, entre los más frecuentes), nos invitan a pinchar en un enlace para verificar nuestras credenciales de acceso. Este enlace nos dirige a una web falsa que imita a la perfección la web de la entidad. Por este procedimiento obtienen nuestras contraseñas de acceso a la banca on line que utilizarán para realizar transferencias bancarias. Igualmente dentro de la ingeniería social emplean técnicas como la suplantación de identidad de personas conocidas, de altos cargos de organismos oficiales, nombres de empresas de prestigio que prestan servicios o venden algún producto, publicación de falsas ofertas de trabajo que pretenden obtener datos reales de personas que utilizarán en el blanqueo de capitales, o los anuncios que dan de alta en páginas web de compra venta solicitando formas de pago poco seguras, por citar algunos ejemplos.

Fraudes más habituales:

A continuación definimos brevemente cuales son los fraudes más habituales. La diferencia entre conocerlos o no, puede significar el ser víctima de alguno de ellos, o tener las herramientas suficientes para detectarlos y prevenirlos. Recuerda que estas modalidades de fraude on line evolucionan con el tiempo. Los estafadores introducen variantes, pero siempre tienen características en común como las que citamos.

Phishing o fishing: Es una estafa que tiene varias etapas. Consiste en realizar transferencias bancarias a través de Internet desde la cuenta del perjudicad@ sin su consentimiento, con destino a otros números de cuenta. Previamente han obtenido las claves de acceso a la banca on line de la víctima por alguno de los procedimientos de ingeniría social citados, lo que permite libertad para ordenar tantas transferencias como saldo disponga la cuenta. Una vez dentro de la cuanta bancaria, pueden realizar otras acciones como solicitar préstamos on line, hacer recargas telefónicas, pagar facturas de terceros, etc. Los titulares de las cuentas bancarias beneficiarias de las transferencias son colaboradores captados previamente, denominados muleros, quienes una vez que reciben el dinero en su cuenta, lo retiraran de inmediato en efectivo. Tras quedarse una comisión que oscila entre el 5 y el 15%, envían el resto del dinero a través de una agencia de envío a otra persona que puede estar en otro país.

Phishing-car: la gran mayoría de sus víctimas son personas bastante jóvenes. Consiste en dar de alta falsas ofertas en Internet de venta de vehículos a un precio muy por debajo del valor de mercado normal, siendo este el principal cebo para captar compradores. La forma más habitual consiste en que el vendedor (estafador) pide al comprador que realice un pago inicial a modo de señal o anticipo. A cambio le da todas las facilidades para supuestamente enviar el vehículo hasta su domicilio para que lo pruebe. Dan credibilidad a la operación alegando que realizan la venta ya que están fuera de España (Reino Unido muchas veces), o que el porte hasta España se realizará a través de alguna empresa de transporte internacional bastante conocida. Una vez recibido el dinero por los estafadores, pueden exigir un segundo pago o directamente alegar cualquier tipo de problema en la aduana de algún país intermediario que impide la finalización del envío. En grupos criminales bastante especializados encontramos que para este tipo de fraude disponen de páginas web falsas que contribuyen a causar el engaño necesario.

Skimming o carding: se basa en la colocación de chips o dispositivos de lectura de datos similares en los cajeros automáticos de las entidades bancarias. De esta forma consiguen capturar la información de las bandas magnéticas de las tarjetas bancarias y los números PIN por el mero uso de las mismas en los cajeros. Posteriormente utilizarán estos datos para confeccionar otras tarjetas duplicadas con las que realizar compras en establecimientos comerciales de cualquier parte del mundo. El duplicado se facilita a terceras personas que las utilizan para comprar productos y/o servicios con cargo a la cuenta bancaria de la víctima y verdadero titular de la tarjeta.

Scam: captación de personas por medio de correos electrónicos, anuncios en webs de trabajo, chats, irc, etc... donde empresas ficticias ofrecen trabajar cómodamente desde casa y cobrando unos beneficios muy altos. Sin saberlo la víctima que acepta estas ofertas facilita sus datos personales y número de cuenta bancaria. Datos que serán utilizados posteriormente por la organización para sus fines ilíctos por lo que sin saberlo podemos estar participando en un delito de estafa y blanqueo de capitales. Es una variante del Phishing que sólo busca un propósito, robar datos bancarios a los usuarios, detrás de llamativas ofertas que pretenden hacerse con información del usuario. Este tipo de fraude puede ser algunas veces más peligroso que el tradicional phishing, el ataque no es directo, se encuentra en los anuncios de los enlaces patrocinadores de buscadores de Internet.

Pharming: consiste en manipular las direcciones DNS (Domain Name Server) o dominios que utiliza el usuario, con el objetivo de engañarle y conseguir que las páginas que visite no sean realmente originales aunque su aspecto sea idéntico. El Pharming desvía el tráfico de Internet de un sitio Web hacia otro sitio de apariencia similar, con la finalidad de engañar a los usuarios para obtener sus nombres y contraseñas de acceso a la banca “on line”, que se registrarán en la base de datos del sitio falso que fue creado antes y donde simula la web que suplantan. Hay gusanos y troyanos que realizan esta función y la victima se entera cuando existe un movimiento extraño de dinero en sus cuentas bancarias.

Compras y subastas por Internet: consiste en ofertar productos en páginas web de compra-venta o de subastas on line, por los que el estafado paga la cantidad acordada, sin recibir nunca el producto. Habitualmente los productos ofertados son objetos de mucha demanda y alto precio como smartphones, tablets, ordenadores portátiles o electrodomésticos.

El principal consejo de seguridad para evitar ser estafado en la Red, una vez más parte de aplicar el sentido común y buscar siempre formas de pago seguras, así como desconfiar de ofertas increíbles. Otra medida que recomendamos es comprobar los datos que el vendedor nos ofrece, es decir, verificar los domicilios sociales, números de teléfono y fax, nombres de los empleados que pueden aparecer en su página web. Así como hacer una búsqueda en Internet sobre esa compañía y comprobar si ya hay otros estafados que lo han publicado en la Red.
 
Como siempre nos gusta ilustrar lo que queremos transmitir con un video que despeje dudas. Este video nos parece muy completo, échale un vistazo:
 



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martes, 6 de noviembre de 2012

Relación entre grooming, pornografía infantil y redes P2P.


Los menores como usuarios de los programas P2P corren el riesgo de descargar archivos de contenido inadecuado, incluso de pornografía infantil, si no se ejerce la adecuada supervisión sobre el uso de estos programas. Además deberíamos ser conscientes de que hay usuarios en Internet sin escrúpulos que utilizan las TIC, para contactar con menores y utilizarlos para producir archivos de pornografía infantil. En ocasiones puede haber detrás verdaderas organizaciones delictivas dedicadas a la captación y explotación de menores a través de Internet para producir material pedófilo que podrán comercializar posteriormente. No es extraño encontrar casos de adultos, pederastas que se denominan a si mismos boylovers (amantes de los niños), que a nivel particular contactan con menores a través de Internet, de quienes consiguen imágenes y vídeos de contenido claramente sexual, bajo todo tipo de pretextos, a quienes han conseguido engañar tras un estudiado proceso de seducción. Algunos de estos casos pueden desembocar en el conocido grooming, del que ya hemos hablado en otros artículos, si la intención del adulto, además de obtener los vídeos e imágenes, es conseguir un encuentro con el menor con finalidad de abusar sexualmente.

Este tipo de riesgos son fácilmente detectables a tiempo de poner las medidas necesarias que eviten que los menores acaben desnudándose delante de una web cam, o haciendo sus propias fotografías y vídeos para enviarlos a un desconocido que acecha desde cualquier parte del mundo. Como en la gran mayoría de los casos, estas situaciones se han ido gestando por el uso que niñ@s y adolescentes han hecho de Internet, sin el control de sus padres, chateando con personas desconocidas durante tiempo, quienes poco a poco se han ganado la confianza de los menores hasta obtener el resultado deseado.

Te ofrecemos algunos consejos de seguridad para evitar que los menores bajo tu responsabilidad puedan ser captados por los depredadores de la Red. Recuerda que están a la espera de contactar con menores poco o nada "supervisados" en su navegación, de los que obtener vídeos e imágenes de tipo sexual, para posteriormente comercializarlas o ponerlas a disposición de millones de usuarios en redes P2P. Como verás, son medidas basadas en el sentido común y en el hecho de involucrarse en la tarea de EDUCAR:

1.-Instala el ordenador en una zona común, de paso. Es una buena forma de evitar que los menores tengan la privacidad necesaria para hablar con desconocidos. Este consejo está dicho y redicho hasta la saciedad, pero nos sorprende ver que todavía hay hogares en los que los menores siguen teniendo el ordenador con conexión a Internet en lugares apartados de la casa, fuera del control de los adultos.
2.- Supervisa la utilización de las web cams. Interésate por saber con quien se conecta. Además de tener el ordenador en un lugar aislado, la poca (a veces ninguna) vigilancia sobre el uso de web cams por los menores es otro de los principales factores de riesgo, ya que el groomer pronto perdirá a su víctima que se desnude delante de la web cam o similiar. Cuando obtenga las primeras imágenes, comenzará el verdadero acoso.

3.- Establece normas adecuadas sobre el uso de Internet, utilizando el CONSENSO con los menores (horario definido, lugar de conexión, presencia de adultos, supervisión de sitios visitados, etc). Aunque no lo parezca, la mejor herramienta tecnológica es una buena EDUCACIÓN en esta faceta de su vida, ya que pueden conectarse desde otros ordenadores fuera de nuestro alcance, desde sus teléfonos móviles y smartphones. Si invertimos ahora el tiempo suficiante en su educación, nos ahorraremos disgustos en un futuro.

4.- Conoce las redes sociales en las que están registrados y los amigos que tienen agregados. OCÚPATE por conocer también las webs o blogs que visitan, qué hace en esos lugares, para qué las visita (siempre un “para qué” es menos inquisitivo que un “porqué” y eso hará que tu hij@ se vea menos intimidado), qué información le han pedido en esos sitios, etc… Es decir, fomenta un adecuando DIALOGO que a su vez generará la CONFIANZA necesaria para que los menores acudan a ti cuando tengan algún problema.

5.- Pregúntate si CONOCES a todos los amigos que tienen agregados en sus perfiles creados en Redes Sociales y si sabes verdaderamente quienes son. Cualquiera de estos DESCONOCIDOS podría ser un groomer.

6.-Evita que envíen fotografías o vídeos suyos sin tu SUPERVISIÓN. Deberíamos conocer con seguridad a quien los envían y cual es el contenido de estos vídeos o fotos.


Echa un vistazo a este video. En él se refleja a la perfección todo lo que queremos transmitir sobre esta cara oculta de Internet que como padres/educadores deberíamos conocer:




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Cómo luchar contra la pornografía infantil desde casa


Prácticamente a diario vemos en los informativos de cualquier cadena que se ha realizado una nueva operación policial contra la distribución de pornografía infantil, en la que han resultado detenidas o imputadas docenas de personas e incautados numerosos archivos informáticos de contenido pedófilo. Pero ¿qué hay detrás de estas operaciones policiales? ¿Está suficientemente castigado este delito?
 
El actual Código Penal español castiga la explotación y corrupción de los menores de 18 años o incapaces, tanto en espectáculos públicos como privados. O la elaboración de cualquier clase de material pornográfico, utilizando a dichas personas en cualquiera que sea su soporte. De esta forma queda cerrado en términos de legalidad cualquier posibilidad de innovación tecnológica de cara a la elaboración de material pornográfico relacionado con menores o incapaces. También se criminaliza la financiación de cualquiera de las actividades anteriores e incluso la mera posesión de archivos de este tipo.

Las penas por estos delitos pueden llegar a los nueve años de prisión si se alguna de las siguientes circunstancias:

  • Cuando se utilicen a niños menores de 13 años.
  • Cuando los hechos revistan un carácter particularmente degradante o vejatorio.
  • Cuando los hechos revistan especial gravedad atendiendo al valor económico del material pornográfico.
  • Cuando el material pornográfico represente a niños o a incapaces que son víctimas de violencia física o sexual.
  • Cuando el culpable perteneciere a una organización o asociación, incluso de carácter transitorio, que se dedicare a la realización de tales actividades.
  • Cuando el responsable sea ascendiente, tutor, curador, guardador, maestro o cualquier otra persona encargada, de hecho o de derecho, del menor o incapaz.

A pesar de lo anterior siguen existiendo usuarios que descargan material pedófilo, lo comparten y consumen de manera habitual a través de las redes de intercambio de archivos P2P (peer to peer). Por estas redes circulan millones de archivos de todo tipo (video, imagen, audio) que pueden ser descargados por cualquier persona, sólo tienen que instalar el correspondiente programa cliente en su ordenador (P.e.: Emule o Ares), buscar estos archivos introduciendo las palabras clave necesarias y hacer click sobre aquellos que se quieran descargar y visualizar. Algunos de los archivos relacionados con la pornografía infantil se pueden identificar fácilmente por sus nombres, sin tener que comprobar su contenido, ya que aparecen palabras habituales en la terminología del pederasta, como las siglas PTHC (PreteenHardCore).

Según nuestra experiencia tras años investigando este tipo de delitos, en las redes de intercambio de archivos P2P, como la red EDONKEY, pueden descargarse y a la vez compartirse con otros usuarios archivos de menores en actitud sexual, de dos formas diferentes: por error, como es el caso de los archivos de tipo pedófilo que circulan por la Red escondidos bajo un nombre que no hace alusión a su verdadero contenido; o con la finalidad expresa de consumir, compartir, y difundir este tipo de material.

La realidad es que los consumidores de este tipo de archivos tiene fácil acceso a ellos a pesar de la lucha legal y policial que se está realizando desde hace años para acabar con esta lacra. Uno de los principales motivos es que las redes P2P son de libre acceso, gratuitas, de alcance internacional, compuestas por millones de usuarios que comparten archivos de todo tipo desde sus ordenadores, y como ya hemos oído muchas veces, con la cara negativa de Internet, no se pueden poner puertas al campo, es preferible educar y concienciar para llevar a cabo una adecuada prevención, que solamente prohibir. De todas formas, estos archivos no están exclusivamente en las redes P2P, sobre las que es de sobra conocida la vigilancia que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, si no que los pedófilos han diseñado otras formas de contacto e intercambio de archivos como por ejemplo a través de perfiles creados en Redes Sociales, listas de distribución de correo electrónico, foros creados de forma específica para esta temática o servidores que albergan este tipo de material. Como veis, las posibilidades son muchas, de ahí que cualquier iniciativa que vaya dirigida a acabar con la pornografía infantil sea bien recibida. 

Pero ¿debemos demonizar las redes P2P? ¿Qué puedeo hacer?

Evidentemente NO. A través de las redes peer to peer se puede compartir cualquier tipo de archivo de imagen, vídeo, música, documentos, etc. Debido a su funcionamiento, los archivos que se descargan, pueden estar al mismo tiempo siendo compartidos con otros usuarios de la Red que igualmente los están descargando en sus ordenadores.

Si en alguna ocasión un usuario descarga por error un archivo de esta naturaleza, lo recomendable es que lo ponga en conocimiento de la Comisaría, Puesto de la Guardia Civil o Policía Autonómica, más cercana a su domicilio, aportando toda la información posible sobre los archivos descargados como el tamaño, duración, nombre exacto del archivo, programa de descarga, código HASH, etc. Nunca se debe enviar este tipo de archivos a otras personas a través de correo electrónico o similar, aunque la finalidad sea exclusivamente informar a otros usuarios del desagradable hallazgo o demostrar lo denigrante que es la actitud de las personas que explotan menores sexualmente. Se podría estar compartiendo pornografía infantil y eso, como hemos dicho, es un delito. Es preferible aislar el archivo fuera de la carpeta de compartir archivos (en Emule es la carpeta Incoming) y anotar o imprimir las características del archivo, como nombre completo, duración y tamaño.

También se puede consultar con la Brigada de Investigación Tecnológica (B.I.T.) del Cuerpo Nacional de Policía a través de la página web www.policia.es o directamente escribiendo un correo electrónico dirigido a denuncias.pornografia.infantil@policia.es, indicando los datos de identidad del usuario que ha realizado la descarga, programa utilizado, domicilio de conexión a Internet y todos los datos técnicos del archivo para una más fácil localización en la Red.  

sábado, 1 de septiembre de 2012

ENTREVISTA Y VIDEO EN LA VANGUARDIA SOBRE TRANKI PAP@S

Os recomendamos que leáis esta entrevista realizada a los autores de TRANKI PAP@S por Albert Doménech y publicada en LA VANGUARDIA el pasado 02/08/2012. Además está acompañada por un video donde explicamos los principales riesgos de la Red para los menores: LOS -ING.
 
 
En este enlace tenéis la entrevista completa y el video: Entrevista y video en LA VANGUARDIA:
 

"El sexting y el ciberbullying a menores han aumentado con el uso de los smartphones"

Los especialistas en delitos informáticos Pere Cervantes y Oliver Tauste dan consejos a los padres para que sus hijos no corran riesgos en internet

 
Una de las principales preocupaciones de los padres es qué pasa con sus hijos menores cuando están fuera de casa, especialmente cuando no están en la escuela o bajo la tutela de algún profesor. El “nunca hables con extraños” o el “no aceptes regalos de otros” tiene ahora su versión 2.0: “nunca agregues a extraños a tu Facebook”, o “no descargues archivos de alguien que no conoces”. Con la proliferación de las nuevas tecnologías y de internet, un menor- también los mayores- está expuesto a peligros constantes sin necesidad de salir de casa. El peligro se acentúa aún más si ese menor navega por la red sin que nadie controle lo que hace. Ante este aumento de ciberdelitos- algunos son los mismos de siempre pero en formato digital- los policías Pere Cervantes y Oliver Tauste han editado el libro Tranki pap@s, con la intención de dar consejos a los padres para que sus hijos no corran riesgos en internet. Los especialistas explican en el libro aquellos delitos más comunes que pueden afectar a la privacidad de los menores, como el sexting, el hacking, el ciberbullying o el grooming, e indican qué medidas tomar para que los hijos puedan navegar de forma segura.

-Hay muchos padres que todavía piensan que sus hijos están más seguros en casa que jugando en la calle. Aplicado al mundo de internet, ¿hay que empezar a cambiar esta mentalidad?
-Oliver Tauste: Sí, completamente. Estamos metidos en una revolución digital. Los hijos son nativos digitales, mientras que los padres tienen cerebros analógicos. Hay que darse cuenta de que internet tiene una cara negativa y oscura que debemos conocer. En la red hay acosadores sexuales y hay que estar prevenidos contra ellos. Esta revolución tecnológica que estamos viviendo requiere de una reacción por parte de los padres y educadores.

-Entiendo que en la red no existe el riesgo cero…
-Pere Cervantes: En internet no existe el riesgo cero ni la seguridad cero.

-¿Los padres están obligados a culturizarse tecnológicamente?
-P.C: Sí. Es una obligación innegociable que los padres se culturicen tecnológicamente. La tecnología avanza a un ritmo imparable y ya no estamos hablando de subirse al tren del hoy, sino al tren del ayer. Para los niños, el correo electrónico es prehistoria. ¿Por qué? No es instantáneo, no es un WhatsApp.

-El handicap que nos encontramos es generacional. La mayoría de hijos son mucho más expertos tecnológicamente que sus padres porque han nacido en esta revolución digital. ¿Pasa algo si son los propios hijos los que tiene que enseñar a sus padres el uso de esta tecnología?
-O.T: Creemos que no pasaría absolutamente nada, lo importante es que padres e hijos vayan en la misma línea y que los progenitores puedan transmitir esas experiencias vitales que tienen.
-P.C: Pero sería contraproducente que este libro fuera leído primero por hijos y luego por padres.
-O.T: Los que necesitan despertar son los padres y los educadores.

-Aseguran en el libro que el padre tampoco debe convertirse en un policía ni fiscalizar a su hijo. ¿Cómo deber ser esa aproximación?
-O.T: Los conceptos que aparecen en el libro y las herramientas de seguridad que nosotros proponemos valen para hoy, pero detrás hay un trasfondo que habla de la educación, de la concienciación, de que padres e hijos hablen y se comuniquen. La mejor manera para lograr una navegación segura por parte de los hijos es que haya una comunicación con los padres que se empiece a inculcar desde pequeños. Si hay una navegación por la red conjunta desde esa edad, conseguiremos que los menores de hoy sean mañana unos adultos responsables y eviten tener cualquier problema con internet.

-A más control, más posibilidades de rebeldía.
-P.C: Sí, es así. A más control, la reacción suele ser la contraria, cerrarse en banda y buscar su privacidad. Sabemos que es una edad difícil, pero ahí está la habilidad de los padres y de los educadores para saber llegar y transmitir sin que se sienta uno cohibido.

-Hablan de los educadores. ¿La escuela también tiene un papel importante en la protección de menores de los peligros que hay en la red?
-P.C: Los padres son los que tienen un papel protagonista en esta historia, pero los educadores son otro de los focos a los que nos dirigimos. La mentalidad de utilizar internet como si fuera ocio quizás tenga su origen erróneo en la educación. Si en la escuela se les da herramientas, se les explica qué es internet y se les hace ver que hay información buena y otra que no es tan buena, eso hará que a los niños les cambie el chip del uso de las nuevas tecnologías.
O.T: Se quiere introducir la asignatura de seguridad en redes sociales en los colegios. Es algo que se está hablando porque han visto la importancia que tiene este tema. ¿Por qué la gente se pone el caso de la moto? Porque la obligan. Con esto tiene que pasar lo mismo, y es importante que la formación se haga también desde el colegio.
P.C: El mundo digital no es una moda, no va a pasar. Es una forma de vivir y va a ir cada vez a más a una velocidad que se nos escapa del entendimiento.

-La mayoría de los consejos que nos ofrecen en su libro hacen hincapié en que el ordenador de la casa esté en un espacio común y no en la habitación del niño. ¿Hasta qué edad tendría que ser así?
-O.T: Este concepto lo introducimos gracias a nuestras experiencias en casos de menores que han sido víctimas de cualquiera de los delitos que hay. En la gran mayoría de casos, el menor estaba solo, conectado a su ordenador en un cuarto y sin ningún tipo de supervisión. Hay un porcentaje de acosadores sexuales en la red mayor a lo que la gente se piensa. También casos de ciberbullying. La edad para cambiar este sistema es relativa y es algo que hay que evaluar, y depende de la confianza que tengan los padres en sus hijos y del grado de responsabilidad del menor. Hay mucho miedo a supervisar, a prohibir, pero también hay que hacerlo.

-¿Cuál es el tope de horas que no debe sobrepasar un menor navegando por internet?
-P.C: Los psicólogos dicen que las imprescindibles, pero no hay un valor numérico. Lo más importante es que no afecte a su vida ordinaria.

-Internet ya no es sólo un ordenador, cada vez hay más soportes con conexión a la red. ¿Recomiendan que los padres regalen smartphones a sus hijos?
-O.T: El smartphone es el producto estrella para los menores, y esto supone un riesgo adicional porque es más difícil de controlar y de supervisar. Pasa igual que con el resto de libertades que podemos dar a nuestros hijos, hay que darlo cuando consideremos que el menor está preparado para llevarlo y hacer una supervisión sobre él. Lo ideal es empezar por un móvil normal, sin conexión a internet, y luego ir avanzando. Lo que ocurre es que hay muchos padres que directamente les compran un smartphone con acceso a todo tipo de aplicaciones. Valoremos como padres qué nivel de madurez tienen nuestros hijos y, a partir de ahí, tomemos la decisión y supervisemos. Si no se comporta como debe, yo como padre le retiraría móvil.

-¿El aumento de este tipo de tecnología ha comportado un incremento de los ciberdelitos?
-P.C: Sí, y se ha notado mucho de un año a otro. Han aumentado mucho las amenazas en las redes sociales a través de los smartphones o del fenómeno del sexting, que es el intercambio de archivos de fotografía de forma voluntaria, archivos con desnudos o sexo explícito. Se hace con el novio o la novia, pero cuando se deja de serlo puede pasar que alguno lo cuelgue en su red social. Cada vez hay más gente que tiene smartphone y más menores con acceso a esta tecnología. Esto ha hecho incrementar el número de delitos por internet que les afectan a ellos. No se puede regalar un smartphone a un menor sin dar las instrucciones de vida. Hay que empezar por mentalizar al hijo de lo que significa tomar una foto y enviarla.

-¿Han aparecido nuevos delitos a raíz de esta revolución tecnológica de los últimos años?
-O.T: Las nuevas tecnologías han favorecido a que delitos que antes se daban cara a cara se hagan ahora a través de las redes sociales. El acoso escolar se daba antes en el mismo colegio y ahora está teniendo una consecuencia mucho mayor en el mundo virtual. Cualquiera crea un perfil en una red social, cuelga una foto de un compañero o compañera que todo el mundo va a criticar, y eso corre como la pólvora.

-Hay padres que seguirán sin verlo como un delito, les parecerá una gracia más…
-P.C: Sobre todo para los padres del autor de los hechos. Por eso damos normas de prevención para que tu hijo no sea víctima, pero también para que no sea autor de estos delitos. Muchos padres de ese menor autor lo ven como una broma o un juego de niños, pero la víctima de un ciberbullying lo pasa muy mal, además de bajar el rendimiento escolar y las relaciones afectivas con sus padres. Muchos casos acaban con cuadros depresivos, así que no es ninguna broma.
-O.T: Es cierto que, muchas veces, padres y profesores minimizan el ciberbullying. Hay que tener en cuenta que es un inicio de acoso, de molestar, de insultar, y puede llegar a ser delito porque se afecta al honor y a la integridad moral de un menor. Hay que protegerlo y en esto tiene que haber tolerancia cero.

-¿El ciberbullying es uno de los delitos que ha ido a más con la potenciación de la tecnología?
-O.T: Diría que no, pero para nosotros es difícil dar datos de este tipo porque hay algunos casos que van por rachas, aunque producirse se producen. Lo que sí que me atrevería a decir es que, cuantos más niños hay con acceso a los nuevos medios tecnológicos, hay más posibilidades de que estén expuestos a este tipo de delitos. Los delitos en internet han aumentado una barbaridad en los últimos ocho o nueve años.
-P.C: El sexting quizás es el delito más propio del smartphone y que ha ido a más. Antes se hacía a través de las webcams, pero no era instantáneo. El sexting y el ciberbullying a menores han aumentado con el uso de los smartphones.

-¿Qué conductas en el menor pueden servir de pistas para que los padres detecten que está sufriendo algún tipo de abuso?
-P.C: Son las básicas de cualquier tipo de víctima que sufre un acoso: el niño se cierra en si mismo, está más susceptible en las relaciones paterno-filiales y baja el rendimiento escolar. Las tres suelen cumplirse a rajatabla cuando hay alguien que está sufriendo este tipo de acoso.

-¿Cómo tiene que reaccionar un padre cuando descubre que su hijo está siendo víctima de un abuso?
-O.T: Sobre todo con mucha tranquilidad, y que recaude toda la información de lo que ha estado ocurriendo. Luego vendría el paso de asesorarse en una comisaría con gente especializada en el tema.
-P.C: Es importante que los padres le quiten también a sus hijos todo sentimiento de culpa. No es el momento de buscar culpables, porque el único responsable es el que comete el delito. Erradicar la culpabilidad del hijo, tranquilidad, asesorarse, diálogo y a comisaría.

-¿Son partidarios de que los padres controlen las redes sociales de sus hijos?
-P.C: Sabemos que la palabra control no gusta, sobre todo a los menores, pero sí que sería importante supervisar lo que hace el hijo. Recomendamos que los padres se hagan un perfil en las redes sociales en las que está su hijo y, de forma transparente, supervisen lo que hace y las amistades que tiene. Si el hijo no está de acuerdo, porque hay edades más complicadas- como los 12 o 13 años-les invitamos a que se busquen la vida y confíen en algún primo o alguien de la familia de una edad más cercana al menor que pueda hacer esa supervisión. Eso no quita que el padre tenga un perfil; es importante para que sepa de qué hablamos ne el libro y no pierda la jerga de esta tecnología.

-¿La maldad es mayor, con el anonimato que ofrece internet?
-O.T: Sí. Hemos visto algunas imágenes que nos han bloqueado y que nos han afectado porque son realmente duras. Por eso decidimos que teníamos que poner nuestro granito de arena para que la situación mejorara.

-¿Los policías también se han tenido que poner las pilas para perseguir estos delitos por la red?
-P.C: Estamos en ello. Hay veces que no conocemos la herramienta o el foro donde ha empezado el delito y tenemos que investigar con cierta rapidez. Los padres tienen que hacer lo mismo, investigar un poco y invertir el tiempo que haga falta porque hay mucho en juego.

-Estamos hablando de hackers potenciales en un futuro muy próximo
-P.C: Sí, y cada vez son más jóvenes. Pero es importante diferenciar a los usuarios menores que son máquinas de las nuevas tecnologías pero que solo son usuarios de aquellos que acaban convirtiéndose en hackers. Lo único que queremos es hacer prevención, nada más.

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http://www.lavanguardia.com/vida/20120802/54332564316/sexting-menores-aumentado-smartphones.html#ixzz25Cit36NT