Empieza el curso escolar y por tanto las polémicas sobre los contenidos de los libros de texto y sobre la preparación que padres y docentes tenemos para asumir el reto de educar digitalmente a los menores.
Esta misma semana nos sorprendía en varios medios de comunicación la noticia de que un libro de sexto de primaria, de la asignatura Cultura y Práctica Digital, dirigida a niños de 10-11 años, enseñaba a los alumnos a crearse un perfil en twitter, ante la contradicción de que la edad legal para poder crearse un perfil en redes sociales y utilizar sus datos de carácter personal sin consentimiento expreso de los padres, está fijada en los 14 años.
Nos podemos plantear muchas preguntas ante este contenido o ante la conveniencia de enseñar, o no, a los menores a crearse perfiles en redes sociales a edades tan tempranas. Todo apunta a que el contenido de este libro de texto está hecho con la mejor de las intenciones y desde una perspectiva educativa, no obstante parece que no es el más recomendable si pretendemos conseguir menores formados y seguros que naveguen por Internet y sus redes sociales sin sustos.
Y nos preguntamos: ¿por qué empezar la casa por el tejado?
Si queremos garantías de que van a utilizar las redes sociales de forma adecuada, de que van a ser verdaderos ciudadanos digitales que no van a convertirse en víctimas o autores de ciberdelitos de los que hemos hablado ampliamente en este blog, más que saber cómo se crea una cuenta en twitter (que con 10-11 años creednos que la gran mayoría ya saben o ya la tienen) sería más conveniente enseñarles cosas tan elementales para su seguridad como los riesgos que les acechan en Internet, cómo reaccionar ante un desconocido que les acose o que les pida fotos y vídeos de contenido íntimo por whatsapp.
Sería también conveniente que supieran configurar con total autonomía las opciones de seguridad y privacidad de las redes sociales de las que son usuarios habituales, puesto que antes de los 14 años muchos de los menores ya usan twitter yfacebook (redes sociales orientadas a adultos) además de otras redes sociales y aplicaciones (apps) más propias de adultos que de menores. No os quepa duda que estos servicios, en el momento de registrarse preguntan la edad del usuario, pero ¿quién va a verificarla? Pues eso ... nadie.
Puede resultar muy educativo que sepan que para darse de alta en una red social, sea twitter o cualquier otra, necesitarán una dirección de correo electrónico y una contraseña, pero pensamos que quizá les resultaría igual de educativo o más inculcarles una verdadera conciencia sobre a importancia de utilizar contraseñas robustas, que contengan letras y números, combinando mayúsculas y minúsculas, así como signos de puntuación si la aplicación lo permite, no usar la misma contraseña para todos los perfiles y no compartirlas con nadie, bueno, con sus padres sí.
Con 10-11 años, puede resultarles interesante conocer la jerga propia de twitter, conocer términos como hastag, twit, retwit, FF, time line y lo que significan. Pero quizá les resulte más provechoso que un libro de texto les explique qué significan términos como sexting, grooming, ciberbullying, hacking, en qué consisten estas conductas, cómo detectarlas a tiempo y qué hacer en caso de que ellos mismos lo estén sufriendo o algún otro menor de su entorno.
Concluyendo, seguro que la intención era buena y educativa, pero la realidad que nos rodea en cuanto al uso que hacen los menores de internet, recomienda introducir otros contenidos más relacionados con la prevención y la seguridad.
Educación, seguridad y prevención no son términos opuestos, más bien al contrario, van unidos, ya que sin una buena educación no se puede llegar a niveles óptimos de seguridad. Los menores deben conocer cómo se accede a las redes sociales y cómo se crean perfiles, pero nos consta que eso ya lo saben hacer perfectamente.
Queremos que sean hábiles en el manejo de dispositivos y redes sociales. Y sin duda es positivo que los libros de texto se hagan eco de ello. No obstante, no deberíamos empezar la casa por el tejado y vamos a explicarles primero los riesgos que asumen al gestionar sus identidades virtuales y unas normas de comportamiento básico para su andadura por Internet. Más que nada para que estén "al loro", o mejor dicho ... "al trino".
La
ciberdelincuencia no entiende de edad ni de género a la hora de buscar
víctimas. Cualquiera de nosotros podría estar en una situación de riesgo si no
conocemos las más elementales medidas de seguridad y los delitos que más
frecuentemente se dan en la Red.
Los delitos tecnológicos son realizados con multitud
de herramientas y bajo todo tipo de disfraces. Por eso estar actualizados en el
mundo virtual ya no es una opción, sino una necesidad para aquellas personas
que no quieren quedarse aisladas dentro de una sociedad cada vez más digital.
Internet ofrece muchos beneficios a nuestros mayores, poseedores de grandes
dosis de sabiduría y experiencia, sin embargo también esconde algunos riesgos
que es preferible conocer para mantener a salvo sus datos personales y sus
ahorros.
De todo ello hemos
hablado en el 4th International Conferences on the Elderly and New Technologies (evento organizado por la Universistat de Majors de la UJI de Castellón) a través de una conferencia con título: Nuestros
mayores ante Internet: Prevención de Delitos Tecnológicos.
El anonimato de la red y la complejidad de los
delitos tecnológicos proporciona a los ciberdelincuentes gran libertad para que
hagan prácticamente lo que quieran. Los propios usuarios tampoco contamos la
verdad en Internet. Ponemos fotos de nuestros viajes, siempre procurando que se
nos vea felices y sonrientes, tenemos tendencia a publicar excesiva información
y exponer nuestra intimidad sin pensar en las consecuencias, sin valorar ese
Gran Hermano que supone Internet y las redes sociales, donde todo se ve y se
analiza.
¿A qué nos enfrentamos?
Internet es como un iceberg del que solo vemos la
punta, es decir el 5% aproximadamente que aparece sobre la superficie. Pero
debajo del agua hay una inmensa masa de hielo conocida como la deep web o
Internet profunda, donde tienen lugar las actividades más oscuras e ilegales de
la Red, como el narcotráfico, la trata de blancas, el crimen organizado de todo
tipo, la venta de archivos pedófilos y una larga lista de actividades, la gran
mayoría delictivas.
Con este panorama hay expertos que afirman que el ciberespacio es una zona sin ley en la que los
ciberdelincuentes juegan con ventaja. No tienen que respetar ninguna norma ni
Código Penal, ni están limitados por competencias territoriales. En cambio
policías, jueces y fiscales sí que están sujetos a todo tipo de normas y
competencias, en ocasiones hasta de varios países a la vez, dependiendo de
donde se encuentren la víctima, el autor y donde estén alojados los servidores
de la compañías tecnológicas.
La realidad es que estamos viviendo una revolución tecnológica donde no
nos queda más remedio que conocer cómo funcionan las TRIC (tecnologías de
relación, información y comunicación), como nuevas herramientas que utilizamos
para comunicarnos y cuales son sus riesgos. Estar actualizados ya no es una
opción, sino una necesidad, a no ser que queramos quedarnos aislados.
¿Hay solución para evitar estos riesgos?
En lo que ha delitos tecnológicos se refiere, los
usuarios somos nuestra principal vulnerabilidad, el factor humano es el principal error en la cadena de medidas de seguridad. De ahí que la mejor solución para reducir la brecha delincuente – usuario sea invertir tiempo y
recursos en fomentar la formación, información, educación y concienciación
sobre los riesgos del mundo on line, a todos los niveles, desde todas las
instituciones, con programas formativos específicos y con actividades como la
que ha motivados esta conferencia organizada por la Universitat de Majors de la
UJI.
Estos son los riesgos que
en mayor medida pueden afectar a los mayores, pero sin duda hay muchos más:
¿Somos exhibicionistas virtuales?
A muchos usuarios les encanta publicar información
personal sin pensar en las consecuencias, sin tomar ninguna medida de
seguridad. Como usuarios de redes sociales, somos una especie de
exhibicionistas virtuales. Publicamos fotografías, videos personales, viajes,
todo, sin pensar que nos ver cualquiera. De esta forma creamos una auténtica
base de datos con nuestra información que puede ser utilizada por empresas para
fines comerciales (márketing dirigido a nuestros gustos) o por
ciberdelincuentes que pueden averiguar muchas cosas de nosotros. De ahí el
éxito para cometer fraudes de las técnicas de ingeniería social que utilizan
formas de manipulación social y psicológica que nos conducen a tomar decisiones
de forma rápida, tal y como ocurre con los secuestros virtuales. Este tipo de
estafa consiste en hacernos creer que un familiar nuestro ha sido secuestrado y
piden el pago de un rescate de inmediato. Previamente el ciberdelincuente ha
hecho un estudio de nuestra vida y relaciones familiares a través de la
información que hemos publicado en redes sociales.
Las últimas noticias de la Europol indican que las
estafas por Internet son el 80 por cien de los delitos que se comenten.
Mientras que se reduce la delincuencia en España en líneas generales, los
delitos por Internet aumentan. Datos que por sí solos nos deben hacer pensar
que es necesario aumentar la difusión de los riesgos de Internet para conseguir
una ciudadanía más segura, que sea capaz de cuidar de sí misma y de sus
semejantes tanto dentro como fuera de Internet.
Entre los fraudes más habituales, encontramos las estafas on line, principalmente la compra-venta de
objetos de segunda mano como smartphones y tablets anunciados en páginas web.
Suelen ser ofertas muy tentadoras que combinan bajo precio con todo tipo de
facilidades. Es habitual encontrar errores gramaticales en los emails
intercambiados con el vendedor ya que pueden estar escritos con traductores on
line y ofrecen formas de pago poco seguras por agencias de envío de dinero
(Money Gram, Western Union) o transferencias bancarias a particulares.
Otro fraude muy habitual es el phishing consistente en averiguar nuestros datos
de acceso a la banca on line (también a otros lugares de Internet en los que
hay que verificarse con usuario y contraseña), para luego realizar
transferencias bancarias sin nuestro consentimiento con destino a otras cuentas
abiertas para este propósito. Para espiar esta información hay múltiples
formas, siendo una de las más habituales el envío masivo de spam o emails
suplantando una entidad bancaria o administración pública real como el reciente
caso de Correos, donde el propio email nos pide que pinchemos en un enlace para
verificar nuestros datos o solucionar cualquier tipo de problema. Conforme
pinchamos el enlace quedamos infectados con algún tipo de programa espía que de
forma inadvertida va a facilitar nuestros datos personales a los
ciberdelincuentes de forma remota.
El phishing car es otro fraude que sigue cosechando
víctimas por todo el mundo. Consiste en publicar anuncios de venta de vehículos
en Internet a un precio muy por debajo del normal. Suelen ser ofertas
irresistibles en las que dan todo tipo de facilidades, como entrega a domicilio
para probar el coche y devolución de la señal en caso de no quererlo. Proponen
como forma de pago envíos de dinero a través de agencias como Money Gram y
Western Union. Detrás hay toda una organización delictiva que incluso crea
páginas web simulando las de empresas de transporte de prestigio para
perfeccionar el engaño. Dicen que el coche está fuera de España (por ejemplo en
el Reino Unido) y que les urge vender porque se conduce por el otro lado. Una
vez realizado el envío de dinero sin ningún tipo de garantía de devolución,
piden más dinero o dan todo tipo de excusas para no enviar el coche.
Hay muchos más fraudes en la red que ponen en riesgo
nuestros datos y nuestros ahorros. Por ejemplo:
ElScam: son falsas ofertas de
trabajo publicadas en Internet en las que nos piden nuestros datos personales
bajo pretexto de obtener un empleo legal. Posteriormente serán utilizados para
hacernos participar como intermediarios de delitos de phishing o de blanqueo de
capitales.
La estafa de la novia rusa: los ciberdelincuentes
crean perfiles en páginas de contactos y redes sociales de chicas que buscan
amistad y algo más. Tras semanas de conversaciones comienzan a pedir dinero,
por ejemplo para venir a España de visita y conocerse en persona.
El fraude de las falsas Apps: son falsas
aplicaciones disponibles en Play Store o App Store por las que nos hacen pagar
cierta cantidad cuando la app real es gratuita, o que una vez instaladas su
única función es espiar nuestra información y facilitarla a ciberdelincuentes
para cualquier fin ilícito.
Abuelos informados, menores seguros:
Por otra parte, ni que decir tiene la
importante labor que nuestros mayores realizan con respecto al cuidado y
atención de sus nietos. Labor para la que es importante estar preparados y
conocer tanto los riesgos del mundo real como del mundo virtual. Para ello citamos
cuáles son los principales riesgos que acechan a los menores en la Red con el
fin de que sus abuelos los conozcan y puedan prevenirlos: Ciberbullying
(ciberacoso), grooming (acecho que realiza un adulto por Internet buscando
menores no supervisados que le envíen fotografías y videos de contenido íntimo
o un encuentro físico real), sexting (compartir de forma voluntaria archivos de
tipo íntimo a través de smartphones por lo que los menores pierden el control
sobre dicho material) y hacking (accesos no autorizados a los perfiles en redes
sociales o emails de otras personas).
¿A quién le importan mis datos?
Los ataques contra la
intimidad son mucho más frecuentes de lo que podamos pensar. Más aún si tenemos
en cuenta que nuestra información, como nuestros datos de identidad, claves de
acceso a la banca on line o a perfiles en redes sociales, nuestros gustos, etc,
cotizan al alza en Internet y por ellos se pagan importantes cantidades de
dinero, tanto para fines comerciales, como para la ciberdelincuencia.
Y para finalizar una reflexión: ¿Llega tarde la informática para mi?
El caso de Diana Nyad extraído del blog de Chema Alonso puede contestar esta
pregunta: consiguió al 5º intento recorrer a nado la distancia entre Cuba y
EEUU, con 67 años de edad. Cuando llegó a su destino después de 53 horas
nadando, dijo:
Podríamos hacer una larga lista de las cosas que necesita un menor para estar protegido en Internet... Conectarse desde zonas comunes de la casa, tener un buen anti virus instalado, programas de control parental de todo tipo, etc, etc. Pero sin duda hay algo que suple a todo lo demás con diferencia y es la cantidad y calidad de tiempo que sus padres y personas encargadas de su educación dedican a su formación en el mundo virtual, al igual que en el mundo real.
Da los buenos días, pide las cosas por favor, después di gracias, se educado, respetuoso, ayuda a la gente cuando puedas, no insultes, no pegues, ayuda en las tareas de casa, estudia mucho, son sólo algunas de las normas o instrucciones que a lo largo de nuestras vidas hemos recibido y ahora, en la faceta de padres, intentamos inculcar. Lo decimos siempre en nuestras charlas: no nos atrevemos a decirte como es conveniente educar a tus hij@s, porque estamos convencidos de que todos lo hacemos lo mejor que podemos o que sabemos. Pero sí que nos atrevemos a darte una serie de consejos, de pautas, que contribuyan a que la formación on line de la familia sea la adecuada y todos juntos, padres, hijos y abuelos (por supuesto), podamos convivir en Internet con tranquilidad.
Autor: Thomas Ulrish. Origen: http://pixabay.com/es/twitter-facebook-juntos-292993/
Con tranquilidad y sin los sustos que dan las citaciones policiales o judiciales para comparecer en una Comisaría o Fiscalía de Menores en virtud de una denuncia interpuesta por otro menor y que podríamos haber evitado con prestar un poco de atención a lo que nuestros hijos hacían en la Red con sus tablets y smartphones.
Lo ha dicho en varias ocasiones Emilio Calatayud: "los padres somos tontos, el móvil bueno para el niño y el malo para el padre", haciendo clara alusión a la falta de normas y de valores que en algunas ocasiones se percibe a la hora de educar. No es que ocurra en la mayoría de familias, pero sí que hay un porcentaje representativo de hogares donde todavía no se ha entendido la importancia que tiene Internet para su futuro (el de los menores), donde hay menores que presentan claros síntomas de adicción a las TRIC (tecnologías de relación, información y comunicación) que llegan a golpear a sus padres como pretendan quitarles su smartphone o la conexión a Internet.
Ponencia de Emilio Calatayud en Cibercamp, 2014.
Formarnos en materia de ciberdelitos ya no es una opción personal, sino más bien una obligación, a no ser que queramos quedarnos tan anticuados como un ábaco para hacer sumas y restas.
Lo que hagan los menores hoy en Internet va a perdurar muchos años en la Red, tanto lo bueno como lo malo, con muy escasas posibilidades de borrar, eliminar o restrigir acceso a otros usuarios. Más todavía si se trata de la difusión de fotografías y videos que puedan atentar contra el honor o la intimidad de las personas. No sabemos que tendrán esos vídeos, que cuanto más morbosos son, más rápido de difunden. Motivo más que suficiente para establecer unas normas, un contrato familiar que todos respetemos y que al igual que ocurre en la vida real, en caso de no ser cumplido tenga sus consecuencias, tanto para padres, como para hijos.
Os anunciamos que el próximo 7 de mayo Pere Cervantes impartirá una conferencia en el curso organizado por la UNED con título: Seguridad y buen uso de redes sociales. Cómo prevenir al menor. Un curso sin duda interesante y necesario para aquellos que queramos estar al día de lo que sucede en Internet que pueda afectar a la seguridad de los más pequeños.
Se trata de un curso impartido en varios días (del 23 de abril al 8 de mayo), en las modalidades presencial, on line o diferido, lo que facilita bastante poder realizarlo según los horarios y obligaciones de cada uno.
Como podéis ver en el programa que mostramos más abajo, losponentes proceden de varios ámbitos y el curso pretende ofrecer una visión actualizada sobre el peligro que suponen las redes sociales y otras aplicaciones para los menores, usuarios principales de estas tecnologías. Está dirigido especialmente para docentes y profesionales de la educación de menores con la finalidad de que dispongan de la información suficiente para afrotar los nuevos retos que supone educar en un mundo digital.
Pere Cervantes (@PereCervantes) es coautor junto con Oliver Tauste, del libro Tranki pap@s, cómo evitar que tus hijos corran riesgos en Internet, editorial Oniro (Grupo Planeta), es subinspector del Cuerpo Nacional de Policía y jefe de un Grupo de Investigación Tecnológica, conferenciante y escritor. Además de Tranki pap@s ha publicado varias novelas como 366 lunes, La Soledad de las Ballenas, Rompeolas y No nos dejan ser niños (última novela perteneciente al género novela negra/policiaca). Más Info en la web de Pere Cervantes.
Hola soy @OliverTauste, coautor de Tranki pap@s y quería compartir con vosotros una experiencia reciente que me deja más claro que nunca lo importante que es la formación en aspectos tecnológicos que todos necesitamos para estar al día, tanto en la prevención de delitos, como para hablar con propiedad.
Hace poco me encontraba en una cafetería cuando escucho en el programa matinal de la televisión que iban a entrevistar a Chema Alonso, "expirata informático". Todo ello para que nos informara a los agradecidos televidentes sobre cómo evitar los fraudes en la red. Cuál ha sido mi sorpresa al escuchar eso de Chema Alonso, "expirata informático". Por un momento me he quedado pensando: ¿qué pensará El Maligno sobre que le llamen nada más y nada menos que "expirata informático"? Semejante anuncio ha cumplido su misión a la perfección y me ha tenido toda la mañana pendiente del programa para ver lo que tenía que contarnos Chema Alonso, más que por lo que tuviera que decir el "expirata informático", si es que lo había. La verdad que me ha pasado el rato rápido entre leer mails y actualizar las últimas notificaciones de Twitter. Lo que viene siendo una mañana tranquila habitando en mi mundo virtual, con la compañía de un café y el murmullo de una tele de fondo.
Finalmente llegó el momento de Chema Alonso, quien aparece en pantalla hablando desde los alrededores de Telefonica, con un rótulo bajo su rostro que no deja lugar a dudas de quien es el entrevistado: "Chema Alonso - expirata informático". Y es que sólo de verlo ya dolía. La entrevista iba muy justa en minutos, cosas del directo, y a penas ha podido explicar algunos aspectos sobre Phishing, seguridad informática bancaria y en redes sociales. Eso sí, aclarando en primer lugar la diferencia entre un hacker y un ciber delincuente. También ha advertido sobre el riesgo que se está dado actualmente asociado a la práctica del sexting (a través de Chatroulette) con desconocidos y que puede derivar en cosas más graves como la sextorsión. Algo que según Chema está afectando especialmente a gente joven y sobre lo que venimos advirtiendo en este blog hace tiempo. Si Chema lo dice, me quedo más tranquilo de que vamos por el buen camino.
Al cabo de un rato y finalizada la entrevista, el propio Chema Alonso desde su cuenta de Twitter ha comentado este suceso de la siguiente forma: "No hace falta que os lo diga, pero este rótulo de "Expirata Informático" no se adecua a la realidad", mostrando una foto del desafortunado rótulo.
Si como poco lo hubieran definido como hacker (que ya nos gustaría a muchos), conferenciante, experto en seguridad, etc... Hubiera quedado igualmente claro para aquellos no lo conocen, que el perfil de la persona que estaba hablando era altamente cualificado, sin tener que recurrir a la etiqueta de "expirata informático" lo que así en abierto, en prime time, no tiene precio.
Por suerte rectificar es de sabios y poco después ha llegado la aclaración por el programa no extensa de críticas, comprensibles por otra parte.
Los tiempos cambian y las legislaciones por suerte también. El próximo 1 de julio de 2015 entrará en vigor la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, que modifica el vigente Código Penal, lo que va a suponer que cambien muchos aspectos de esta norma, algunos de ellos directamente relacionados con los delitos cometidos a través de Internet. Los autores de Tranki pap@s (@PereCervantes y @OliverTauste) somos unos maniáticos del buen uso de las TRIC y de estar actualizados sobre los cambios legales que afectan a la ciber convivencia. Por eso ya hemos estado escuadriñando la citada LO 1/2015, su exposición de motivos y la nueva redacción que van a tener ciertos delitos directamente relacionados con el uso de internet como medio para cometerlos. A modo de resumen y para que te ahorres pertederte entre artículos, títulos y capítulos, Directivas europeas y demás literatura selecta, te adelantamos las siguientes novedades en lo que a delitos tecnológicos se refiere:
- Delitos relativos a la pornografía infantil:
- Se presta especial atención al castigo de la pornografía infantil. Se ofrece una definición legal de pornografía infantil tomada de la Directiva 2011/93/UE, que abarca no sólo el material que representa a un menor o persona con discapacidad participando en una conducta sexual, sino también las imágenes realistas de menores participando en conductas sexualmente explícitas, aunque no reflejen una realidad sucedida.
- Se castigan los actos de producción y difusión, e incluso la asistencia a sabiendas a espectáculos exhibicionistas o pornográficos en los que participen menores de edad o personas con discapacidad necesitadas de especial protección.
- También se castiga el mero uso o la adquisición de pornografía infantil, y se incluye un nuevo apartado para sancionar a quien acceda a sabiendas a este tipo de pornografía por medio de las tecnologías de la información y la comunicación, en la conciencia de que las nuevas tecnologías constituyen una vía principal de acceso a los soportes de la pornografía.
- Se faculta expresamente a los jueces y tribunales para que puedan ordenar la adopción de medidas necesarias para la retirada de las páginas web de internet que contengan o difundan pornografía infantil o, en su caso, para bloquear el acceso a dichas páginas.
- Ampliacion enla regulación del Grooming:
- Ya se tipificaba el childgrooming (art. 183 ter) que supone el acoso de adultos a través de las TIC hacia menores de 13 años para de obtener fotografías o vídeos de contenido íntimo y con el fin de conseguir un encuentro físico real en el que abusar del menor. Con la nueva regulación se aumenta la protección de los menores frente a los abusos cometidos a través de internet y las TIC, debido a la facilidad de acceso y el anonimato que proporcionan, con un nuevo apartado en el artículo 183 ter destinado a sancionar al que a través de medios tecnológicos contacte con un menor de 16 años (15 o menos) y realice actos dirigidos a embaucarle para que le facilite material pornográfico o le muestre imágenes pornográficas.
- Respecto a los delitos de hacking:
- Se modifican los delitos relativos a la intromisión en la intimidad de los ciudadanos (art. 197) con el fin de adaptar la legislación española a la normativa europea transponiendo la Directiva 2013/40/UE, de 12 de agosto, relativa a los ataques contra los sistemas de información y la interceptación de datos electrónicos cuando no se trata de una comunicación personal.
- Se solucionan ciertos problemas de falta de tipicidad de algunas conductas que hasta el momento no aparecían recogidas de forma específica y suponían problemas de interpretación.
- Se opta por la tipificación separada y diferenciada del mero acceso a los sistemas informáticos.
- Con el mismo planteamiento, y de acuerdo con las exigencias de la Directiva, se incluye la tipificación de la interceptación de transmisiones entre sistemas, cuando no se trata de transmisiones personales: la interceptación de comunicaciones personales ya estaba tipificada en el Código Penal; ahora se trata de tipificar las transmisiones automáticas –no personales– entre equipos.
- Se tipifica la facilitación o la producción sin autorización de programas informáticos o equipos específicamente diseñados o adaptados para la comisión de estos delitos.
- Se regulan separadamente, de un modo que permite ofrecer diferentes niveles de respuesta a la diferente gravedad de los hechos, los supuestos de daños informáticos y las interferencias en los sistemas de información.
- Finalmente, en estos delitos se prevé la responsabilidad de las personas jurídicas.
- Se penaliza la PORNOVENGANZA o revengeporn:
- Dentro de los delitos contra la intimidad (art. 197) se castiga de forma específica aquellos supuestos en los que se divulgan sin consentimiento las imágenes o grabaciones de tipo íntimo de otra persona, aunque en su día se obtuvieran con el consentimiento de la víctima. Conducta que se ha convertido en una forma de venganza habitual entre ex parejas una vez acabada la relación y que puede suponer un grave lesión a la intimidad. De ahí que el legislador haya previsto dentro de este delito un tipo agravado cuando esta conducta se realice entre cónyuges o personas unidas por análoga relación de afectividad.
- Delitos contra la propiedad intelectual e industrial:
- Entre otros aspectos se tipifican expresamente la neutralización de las medidas tecnológicas utilizadas para evitar el plagio y demás conductas asociadas a estos delitos, la elusión o facilitación de la elusión de las medidas tecnológicas de protección de la propiedad intelectual llevada a cabo con la finalidad de facilitar a terceros el acceso no autorizado a las mismas, cuando esta conducta se ejecuta con intención de obtener un beneficio económico directo o indirecto.
- Se tipifica la facilitación del acceso o localización de obras o prestaciones protegidas ofrecidas en internet en forma no autorizada. En estos casos, la orden de retirada de las obras o prestaciones objeto de la infracción dispuesta por la autoridad judicial estará referida tanto a los archivos que contengan las obras o prestaciones protegidas como a los enlaces u otros medios de localización de las mismas.
- Las modificaciones anteriores no afectan a quienes desarrollen actividades de mera intermediación técnica, como los motores de búsqueda entendiendo que realizan una actividad neutral de búsqueda de contenidos o que meramente enlazan ocasionalmente a tales contenidos de terceros.
- Delitos de incitación al odio y a la violencia:
- Se prevé una agravación de la pena para los supuestos de comisión de estos delitos a través de internet u otros medios de comunicación social, así como para los supuestos en los que se trate de conductas que, por sus circunstancias, o por el contexto en el que se produzcan, resulten idóneas para alterar la paz pública o menoscabar gravemente el sentimiento de seguridad de los integrantes de los grupos afectados.
¿Sabes lo que habla tu hijo por Whatsapp? Con esta pregunta comienza el reportaje de la periodista Carmen Aguilar para el Canal 24h de Chile, en el que he podido colaborar como coautor del libro Tranki Pap@s. Hace una buena radiografía sobre los riesgos que aplicaciones como Whatsapp representan si son utilizadas por menores. Ejemplo de ello son algunos de los datos aportados bastante representativos de la necesidad existente de formación entre padres y docentes respecto a la seguridad on line de los menores, como un aumento del 400% en los casos de grooming detectados en los últimos dos años en Chile según la Policía de Investigaciones de dicho país.
Es una pregunta que muchos padres y madres se hacen en algún momento, mientras ven a sus hijos durante horas, sin levantar la vista de sus smartphones. Hay muchos peligros que acechan a los menores en Internet, de los que hemos hablado ampliamente en este blog, como el citado grooming (acecho de adultos hacia menores a través de las TRIC, con el fin de conseguir imágenes y videos de tipo sexual o incluso un encuentro físico), el ciberbullying (ciber acoso entre menores a través de Internet), sexting (compartir imágenes y videos de tipo íntimo con amistades o contactos a través de la telefonía móvil principalmente), entre otros.
Pero aún falta mucho por hacer, muchas sensiblidades que movilizar para iniciar el buen camino de la prevención de riesgos por Internet. Algunos padres, si bien son conscientes de los riesgos que esconde Internet, se han quedado estancados en una especie de situación de confort en la que no están adoptando verdaderas medidas de prevención o de supervisión sobre la navegación que hacen sus hijos. ¿Cómo los podemos detectar? Son padres que no se informan sobre los riesgos on line, no saben con quien hablan sus hijos a través de Whatsapp, no conocen en qué redes sociales han creado perfiles o qué tipo de aplicaciones utilizan. Así de sencillo. La identidad virtual de los menores a su cargo, que para algunos menores es más importante incluso que la identidad real, es algo muy importante, puesto que aquello que se publica hoy en Internet deja de pertenecernos y puede que nunca desaparezca. El derecho al olvido, aunque es un derecho, está un poco olvidado por las legislaciones y por los gobiernos.
De ahí que los autores de Tranki pap@s pensemos que siempre será más favorable invertir tiempo en asesoramiento y prevención para evitar el problema, que no en tratamiento del problema una vez ocurrido. Lo decimos por experiencia, más vale inculcar desde casa, desde la infancia, ciertas normas de ciberconvivencia, que no quedarse mirando sin hacer nada, pensando aquello de "a mi no me va a pasar", máxime en esta época en la que los menores comienzan a utilizar tablets y smarphones a edades cada vez más tempranas.
¡Ojo! Y no hay que demonizar aplicaciones como Whatsapp. Se nos olvida que un smartphone es un auténtico ordenador personal de bolsillo, en el que los menores pueden descargar todo tipo de aplicaciones, como redes sociales, juegos, y otros programas con fines de relacionarse socialmente. Ya están conviviendo con estas aplicaciones que les permiten contactar con todo tipo de personas alrededor de todo el mundo. El problema surge de su mal uso o de su abuso por parte de los menores, pero para evitar y corregir eso estamos sus padres ¿no crees? TÚ, como madre o padre también corres un gran riesgo, perder el tren del mundo on line de tus hijos, así que evítate carreras innecesarias por la estación y empieza ya a invertir tiempo y paciencia en esta faceta de su vida.
A estas alturas, cada vez que veo a un menor, sobre todo si es menor de 14 años, con un smartphone en las manos, me viene a la mente aquella célebre frase de la serie policiaca Canción triste de Hill Street (título original Hill Street Blues) que el sargento Sterhaus decía a los policías antes de que salieran a patrullar las calles: "Tengan cuidado ahí fuera". El problema es que los que salen ahí fuera ahora, son nuestro hijos y sus tablets o smartphones.
Para ver el artículo completo de Carmen Aguilar para el Canal 24h Chile pincha aquí. Oliver Tauste, coautor de Tranki pap@s y un papá tranki.
Es difícil detectar e identificar a los autores del grooming. Suelen ser hombres que adoptan importantes medidas de seguridad para dificultar la investigación policial, pero hay casos como los que describíamos en Tranki pap@s, basados en hechos reales al igual que en las películas, en los que se ha podido localizar al groomerpese a vivir a cientos de kilómetros de distancia de su
víctima. Queremos recordarlo porque los errores deprevención que cometían nuestros protagonistas Jacinto y Jeni, un padre muy analógico y su hija, que a pesar de tener padre y madre es una huérfana digital de 13 años, siguen siendo los más habituales.
"Una mañana en la que el teléfono de nuestro despacho no nos
daba tregua, se personó en la comisaría Jacinto junto con su hija
Jeni, de trece años. Se le notaba algo más nervioso que de costumbre, hablaba de manera atropellada y vino directo a nuestra mesa
sin dar rodeos. Desde el primer momento nos pareció extraño
que fuera acompañado de su hija, pues era un día de entre semana
y estábamos en horario escolar. Tras intercambiar los correspondientes saludos de cortesía, Jacinto explotó sin que nos diera
tiempo a preguntarle por el motivo de su visita. En apenas unos
segundos, nos relató cómo la noche anterior se había enterado de
que su hija había estado chateando durante meses con un supues-
to amigo de dieciséis años a través «de esos programas de ordenador que a mí ni me van ni me vienen.
Pero el problema no era que su hija hubiera estado chateando
con un amigo por Internet. Jeni le había contado que había cono-
cido a aquel chico un día a través de una red social de adolescen-
tes, que no lo conocía de antes, pero que había visto que era
amigo de una amiga de ella, por lo que no había desconfiado y habían comenzado a hablar enseguida. El amigo llevaba meses
pidiéndole a Jeni, de forma muy insistente, fotos donde se le viera
alguna parte del cuerpo desnuda, preferiblemente partes íntimas
(al propio Jacinto le daba vergüenza hablar de aquello).
Según Jacinto, su hija menor le había contado que, en un pri-
mer momento, se había hecho alguna foto en la que apenas se le
veía nada y que se las había mandado al chico como parte de un
juego a través de Messenger. Pero como la insistencia del joven
era bastante y como ya había recibido algunas fotografías de Jeni,
él había empezado a presionarla para que le enviara más fotogra-
fías e incluso vídeos en los que el contenido fuera más fuerte o, en
todo caso, para que accediera a tener una cita con él.
Cuando el asunto comenzó a írsele de las manos, Jeni prefirió
no decirle nada a su padre, pues sabía que se enfadaría bastante y
terminaría dando gritos por toda la casa reprochándole lo que
había pasado, además de que le quitaría el ordenador del dormito-
rio y la dejaría sin Internet. Temía que se le acabaran el Messenger
y el Tuenti. De ese modo, durante varios meses Jeni había estado
haciéndose fotos con una cámara digital y grabando vídeos de
contenido íntimo para mandárselos a ese amigo pesado que había
conocido por Internet. Y todo ello siempre bajo las amenazas de
que si no continuaba enviándole más material de ese tipo colgaría
en alguna red social o en algún blog todo lo que tenía de ella para
que la gente lo supiera, con la consecuente vergüenza y disgusto
para sus padres, pues nadie sabía nada de ese extraño juego al que
había estado sometida. Al principio había accedido a las peticio-
nes por curiosidad, y después, por miedo, a las amenazas de las
que era víctima, reconoció Jeni.
Como todo tiene un principio y un fin, llegó el día en el que la
menor no aguantó más la situación de acoso a la que estaba some-
tida por su «amigo». Ya no deseaba enviarle más fotos ni vídeos,
no se sentía bien, pero él no dejaba de acosarla con sus amenazas e intentos de quedar con ella. Jeni rompió a llorar y le contó a sus
padres todo lo ocurrido.
Tras la conversación en la que Jacinto nos expuso los hechos,
nos contó que no daba crédito a lo ocurrido durante aquellos
meses, pues ni él ni su mujer se habían percatado de nada. En
aquella ocasión Jacinto estaba hundido, frustrado como padre;
no entendía cómo había podido ocurrir algo así en su propia casa.
Iracundo con su hija, tratamos de calmarlo y hacerle ver que la
responsabilidad de aquella situación era plural, que Internet es
la calle en la que nuestros hij@s pasan gran parte de su tiempo y
que en ella, como en todas las calles, hay gente peligrosa. Jacinto
se marchó aquella mañana con una copia de la denuncia que ini-
ció nuestra exitosa investigación. Creemos que también se llevó
una toma de conciencia sobre qué debería hacer como padre de una
niña de trece años en el siglo XXI."
Páginas 76-78, Tranki pap@s, cómo evitar que tus hijos corran riesgos en Internet. Ed. Oniro. 2012.
El pasado 13 de noviembre de 2014, tuvimos la oportunidad de participar en el X Seminario Estatal de la Fundación Isonomia contra la Violencia de Género, que lleva por título «Impactos tecnológicos: nuevas formas de violencia contra las mujeres y nuevas posibilidades de acción y prevención».
En nuestra ponencia hemos explicado como ha evolucionado la violencia de género desde las formas más tradicionales basadas la agresión cara a cara/cuerpo a cuerpo, donde la violencia se ejerce dentro del ámbito familiar, como son agresiones físicas de cualquier tipo, coacciones, malos tratos, lesiones, insultos, vejaciones, etc, hasta el surgimiento de las nuevas formas de violencia de género basadas en el uso de las herramientas que han aportado las TIC y las herramientas de comunicación social basadas en la web 2.0, como son redes sociales, blogs, chats o email. Estas nuevas herramientas permiten al maltratador llevar a cabo nuevas formas de violencia, de ahí que hablemos de conceptos como neomachismo o violencia de género 2.0. Nuevas formas de ejercer la violencia más crueles y perpetuas en el tiempo, debido al sentimiento de anonimato que proporciona delinquir a través de la Red.
Entre las formas de violencia más habituales y que afectan directamente a las mujeres, hemos hablado de sexting, sextorsión, PORNOVENGANZA, así como de otras formas de violencia que afectan a las mujeres en general (también a algunos hombres aunque en menor medida) como el ciberbullying, Grooming o la lacra de la pornografía infantil.
Tras hacer una repaso a estas formas de delincuencia y a la situación actual según los datos arrojados por el Informe Detecta, hemos planteado distintas opciones de prevención a un nivel micro (individual) y un nivel macro (general/social). A un nivel micro es fundamental entender que la prevención respecto a la violencia de género, al igual que en cualquier otra faceta de la vida, comienza en la propia mujer, en adoptar medidas para cuidar de sí misma como no participar en conductas de riesgo como realizarse fotos y vídeos de contenido íntimo, no compartir este material con otras personas o medidas tan sencillas como pensar antes de publicar en sus perfiles de Redes Sociales si aquello que vamos a exponer a los ojos de todos, nos puede perjudicar en un futuro, sean fotos, vídeos o comentarios injuriosos.
A un nivel macro, resulta necesario modificar los sistemas educativos para incorporar planes de estudios que incidan en la prevención de riesgos tecnológicos, en el buen uso de las TIC, así como en fomentar valores desde la infancia como la libertad e igualdad entre sexos para intentar lograr un cambio de mentalidad, de valores, que nos permita educar y formar a hombres y mujeres equilibrados y verdaderamente iguales en derechos.
Por ultimo hemos expuesto los pasos a seguir ante cualquier forma de violencia de género realizada a través de las TIC, basados en recabar toda la información disponible sobre lo sucedido, buscar asesoramiento adecuando y en su caso poner denuncia para conseguir la visibilidad que una lacra como la violencia de género requiere.
Las fotografías utilizadas en la presentación han sido cedidas por nuestro amigo y fotógrafo Gerard Arcos Soler (@GerardArcos).